No sabía que hacer, ni que decir. Rodri se acercaba a ella rapidamente, a penas estaba a cuatro metros y...
-¿No me querías saludar o qué nena? -dijo el con sensualidad colocándose enfrente.
-No te había visto... -murmuró nerviosa por tenerle tan cerca, nunca había mantenido una conversación que no fuera por tuenti o chat, o cualquier tontería en clase.
-Anda que no guapa, si te he visto como mirabas. -dijo el. -¿Nos sentamos?
Ella simplemente asintió, girándose para buscar un asiento libre. Entonces él, con todo el morro del mundo la tocó el culo dándole una palmada.
-¿¡Qué haces?! -preguntó ella girándose de golpe empezando a sonrojarse.
-Nunca te había tocado el culo, me gusta. -dijo, a Bit le parecía una situación tan irreal que el nalgazo la trajo de vuelta a la realidad. Anda que no había imaginado veces como sería su encuentro, que ella volvía de comprar algo y el la pillaba a la mitad y la acompañaba a casa... pero nunca se le ocurrió que se verían en el autobús preparada para ir a entrenar.
Se sentaron cinco o seis filas delante de Sara. Bitner le miró nerviosa. Notaba como el estaba tranquilo, mirandole el pecho en vez de la cara. No swabía muy bien como interpretar eso. Entonces sucedió, sin esperar más Rodri se lanzó sobre su boca. Mordiendola la lengua.
Bitner estaba en trance, nunca había tenido demasiada experiencia con los chicos. El la mordía los labios, dejó escapar un pequeño murmullo de dolor, Rodri le acababa de hacer sangre en el labio, notaba el sabor, tendría agujetas de besar el próximo día.
-Vamos prima... -murmuraba el mientras sin cortarse la metía las manos bajo la camiseta dirigiendolas directamente a sus tetas cubiertas por el sujetador. Por si no lo había nombrado, Rodri era un tío de su misma edad, 16, con pelo negro corto, moreno, complexión delgada y estaba bastante bueno. Componía sus propios temas de rap, que ella escuchaba en secreto. También fumaba demasiado, y bebía, su salud no la cuidaba, pero era su vida y no se quería entrometer.
Ella aún no se había movido demasiado, solo la lengua e intentando evitar que la mordiera más. Estaba realmente nerviosa, roja hasta la cabeza, sus mofletes ardían.
-Toca lo que quieras... -murmuró el poniéndose sobre ellay sus manos en su paquete.
-Ro-rodri para, por favor. -susurró ella cuando la dejó la boca libre. -Yo... aquí no...
Se separó de ella, había aparecido un nuevo gran bulto en su pantalón. ¡Claro que ella quería liarse con él! Pero joder, no delante de todo el mundo, enfrente de Sara que miraba curiosa, a la derecha de dos viejecitos que comentaban en voz alta lo indecentes que eran, no era el lugar.
Rodri se separó de ella, mirandola. Parecía incluso decepcionado, tal vez la tomaba por esa clase de chicas que hacían cualquier tipo de locuras cuando les entraba la vena calentorra y salida. Pero al ver el sonrojo absurdo de la chica, el tío se empezó a reir. Se metió la mano en los pantalones mientras ella alucinaba y acabó la faena.
Me encanta esta novela, me siento identificada contigo, también me gusta escribir, animo sigue así.
ResponderEliminarque guarrada y a esto lo llamas amor
ResponderEliminaresto es otra cosa muy diferente
para eso pon que va de sexo
No va de sexo. Sí sólo has leído hasta aquí no puedes saber de que va, gracias.
EliminarMe e leido hasta el once pero sigo viendo que es muy fuerte pero bueno yo no digo nada porque hay libros eroticos y tambien va de borrachos que llevan una pea porque la muchacha que se desmayo que es... bueno me callare, cada uno tiene su propio estilo
Eliminar